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EL
ABAD
Lo más importante:
la Eucaristía
La
Eucaristía es el centro de toda vida cristiana; hacia ella debe encaminarse
todo proyecto evangelizador. Consideramos el Sacramento de la Eucaristía como
el más admirable, el más importante. Si todos los sacramentos nos encaminan a
la gracia, en la Eucaristía recibimos al mismo autor de la gracia.
Sin la Eucaristía no puede existir vida espiritual, vida de gracia,
semilla de santidad. En la Eucaristía está Jesucristo vivo y realmente
presente; de ahí la importancia de este sacramento.
Jesús en la última cena con sus Apóstoles quiso instituir el
Sacramento ya anunciado en el discurso de Cafarnaún, cuando presentó a los judíos
el verdadero Pan de vida que él iba a traer y que era él mismo, alimento para
los creyentes, prenda de la gloria futura.
Es muy importante que todos nosotros tengamos una sólida formación
cristiana y podamos comprender, en la medida de lo posible, hasta donde ha
llegado el amor de Cristo a los hombres para quedarse bajo las especies de pan y
de vino en el sacramento eucarístico.
Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el
extremo.
El mes de junio es un mes eminentemente eucarístico. En el centro está
la solemnidad del Corpus, fiesta anual dedicada al Santísimo Sacramento. Por
ese motivo hemos querido que el tema central de la revista sea precisamente la
Eucaristía. Con la finalidad de ayudarnos a crecer en la fe en este tan
importante Sacramento y a profundizar en su doctrina. Sabemos muy bien que además
de estos dos puntos, se necesita también la adhesión del corazón, es decir,
profesar desde el alma lo que cree la mente y se sabe por la doctrina.
Nunca
sabremos lo suficiente y nunca adoraremos al Santísimo como merece y debe
hacerlo nuestro corazón. Él siempre merece más.

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