Peregrinación a Santiago y Fátima

 

            El domingo de Pascua por la noche salimos en autobús un grupo de 25 personas en peregrinación que nos iba a llevar por diez ciudades de España y Portugal, en esta semana de la Octava de Pascua de 2004.
            El lunes por la mañana llegamos a León y visitamos la Catedral. Allí una guía nos introdujo en la historia de la ciudad; visitamos después la iglesia de san Isidoro, en donde está expuesto el Santísimo permanentemente, pues es parte del Camino de Santiago por la ruta francesa.
            Por la tarde llegamos a Astorga y visitamos la Catedral y el Palacio Episcopal, edificio de Gaudí, donde siempre ha sido un museo debido a la grandiosidad del edificio.
           

Ante la Catedral de Lugo

El martes salimos en dirección a Lugo, visitando el casco antiguo, rodeado de una muralla romana de dimensiones considerables, pudiéndose recorrer por encima. Allí visitamos la Catedral donde está expuesto permanentemente el Santísimo día y noche; continuamente hay adoradores las 24 horas del día. En esta catedral se venera a la Virgen de los Ojos Grandes, y parece ser que es de donde viene la frase “esos tus ojos misericordiosos” de la oración de la Salve.
            Por la tarde visitamos la isla de La Toja recorriendo la Rías Baixas gallegas. En esta bonita isla se encuentra una pequeña iglesia toda “chapada” con vieiras, que es uno de los distintivos del peregrino en el Camino de Santiago. Finalmente llegamos al Monasterio Mercedario de Poio para pasar allí la noche.
           

Llegada a pie desde el monte del Gozo a la Puerta Santa

Botafumeiro de la Catedral Compostelana

El miércoles fuimos al Monte del Gozo y desde allí, andando, en peregrinación hasta la Catedral de Santiago de Compostela. Como este es Año Santo está abierta la Puerta Santa por donde entran los peregrinos para lucrase de las Indulgencias Plenarias que se conceden, si se cumplen los requisitos dispuestos por la Iglesia. Asistimos a la Misa del Peregrino a las 12 del mediodía, en donde preside la celebración el Sr. Arzobispo de Santiago, D. Julián Barrio. Después de comer visitamos la cripta del Apóstol Santiago el Mayor, el tradicional abrazo al apóstol y la visita al Pórtico de la Gloria, obra cumbre de la escultura románica gallega, del Maestro Mateo en la segunda mitad del siglo XII. Por la noche cenamos en los restaurantes típicos de Santiago.
            El jueves entramos a Portugal por Valencia do Miño, visitando la parte antigua de esta ciudad, viendo el río Miño que separa de Tui, formando la antigua frontera natural entre España y Portugal.
            Continuamos el viaje hasta Oporto, donde visitamos una importante bodega de antigua tradición, degustando los vinos de esta tierra regada por el río Duero, que a su paso por la ciudad obliga a construir hermosos puentes antiguos y modernos, creando preciosas vistas.
           

Grupo en la explanada de Fátima

Capilla de Las Apariciones

Por la tarde llegamos a Fátima y al llegar al Santuario, visitamos la Capilla de las apariciones, recogiéndonos en oración y participando en el Rosario internacional donde se reza en diez idiomas, media decena en cada uno de ellos. Como era jueves, se hace la procesión de las antorchas con el Santísimo bajo palio. Al terminar fuimos a un lado de la explanada del Santuario y celebramos la Eucaristía.
            El viernes de buena mañana visitamos el Santuario, y en un lugar de este, está la Capilla de la Adoración, donde está expuesto el Santísimo y continuamente hay adoradores en compañía del Señor, habiendo una congregación religiosa en las que se van turnando para la adoración. En cualquier lugar del Santuario se vive la fe, pero en esta pequeña capilla y en el lugar de las apariciones existe un profundo recogimiento que invita a interiorizar dentro de uno mismo. En cualquier Sagrario del mundo o donde esté expuesto el Santísimo es lo mismo. Fátima nos indica el camino de los adoradores.
            Visitamos una exposición sobre la historia de las apariciones en donde se hace un recorrido por el contexto histórico del siglo pasado en el que se desarrolla, y los distintos Papas que están vinculados a Fátima, así como los regalos que los fieles le han hecho a la Madre de Dios, representada en la Virgen de Fátima. Allí está expuesta la corona de la Virgen con la bala que le extrajeron al Papa Juan Pablo II, en el intento de asesinato del 13 de mayo de 1981, y que está engarzada en la corona. Se pone en actos solemnes a la Virgen.
            También visitamos el Museo de Cera. Se puede decir que es como vivir los hechos de cómo ocurrieron las apariciones de 1917 y las circunstancias posteriores, incluso las Beatificaciones de los dos pastorcitos en el año 2000.
            Por la tarde fue libre para que cada uno hiciera lo que quisiera y realizara las compras que como recuerdo solemos traer. Algunas personas aprovechamos para asistir a la Celebración de la Eucaristía, en portugués, en la Basílica que está en el Santuario.
            Por la noche volvimos a asistir al Rosario internacional y la procesión de las antorchas, esta vez con la imagen de la Virgen de Fátima.
            El sábado salimos de Fátima en dirección a Lisboa, llegando por la mañana y visitamos el Parque Eduardo VII, uno de los parques más visitados de Lisboa y más bonitos. Luego visitamos el Monasterio de los Jerónimos, situado en el distrito de Belém y construido en el siglo XVI; en él se encuentran las tumbas de Vasco da Gama y del poeta portugués Luís Vaz de Camões.
            A continuación fuimos a ver la hermosa Torre de Belém, obra maestra de la arquitectura manuelina, fue construida en el siglo XVI por Francisco de Arruda.
            Después de comer nos fuimos en dirección a Mérida, que llegamos por la tarde, y pasamos allí la noche.
           

Mérida. Teatro Romano

En Mérida nos encontramos con el conjunto de restos arqueológicos romanos mejor conservados. El nombre de Mérida procede de los soldados romanos licenciados —los ‘eméritos’—, que conquistaron este territorio y fundaron una colonia (25-24 a.C.) que se convertiría en una de las ciudades más importantes de su Imperio, Emérita Augusta.
            Allí visitamos el Teatro Romano y el Anfiteatro, donde una excelente guía nos introdujo en la historia de la ciudad.
            Mérida, la capital de la Lusitania, crecería con todas las construcciones arquitectónicas características de las ciudades romanas: murallas, torres, puentes sobre el Guadiana (que era navegable y hacía de la ciudad un importante centro comercial), aljibes, red de cloacas, acueductos, canalizaciones de agua recorriendo toda la ciudad desde los pantanos, termas, baños, teatro, anfiteatro, circo, arcos de triunfo, templos —de Diana o de Marte—, obeliscos, estatuas y calzadas, que enlazaban esta floreciente ciudad con Andalucía y Castilla (la que unía Sevilla con Salamanca se denominaría Ruta de la Plata en la edad moderna, tras la conquista de América).
            Seguidamente visitamos el museo, que contiene valiosos restos arqueológicos procedentes de las excavaciones locales, y que pueden ser contemplados en este Museo Nacional de Arte Romano, construido por el arquitecto Rafael Moneo, y que es una autentica obra de arte el edificio mismo.
            El Domingo por la tarde visitamos el Monasterio de Guadalupe, en la sierra de Guadalupe, que forma parte de los montes de Toledo, en la provincia de Cáceres, uno de los principales centros religiosos desde la edad media, y cuna de La Hispanidad.
            Finalmente llegamos a Toledo, donde pasamos la noche en un hotel excelente.
           

Toledo

El lunes por la mañana empezamos la visita a Toledo, observando que en una mañana no habría suficiente tiempo para visitar la ciudad imperial, porque Toledo es la historia misma de la idiosincrasia española.
            Entre los años 534 y 712, Toledo fue la capital del reino visigodo de España y adquirió notoriedad por los concilios ecuménicos que en ella se celebraron y que tenemos documentación de los obispos setabenses que participaron en ellos.
            Durante los siglos XII y XIII Toledo se convirtió en el símbolo de tolerancia del momento, debido a la feliz convivencia entre judíos, cristianos y musulmanes.
            La Catedral de Toledo alberga un impresionante patrimonio artístico que es la delicia de los amantes del arte.
            Este templo de cinco naves es uno de los más grandiosos de la arquitectura gótica española.
            En la iglesia de Santo Tomé se encuentra “el entierro del conde de Orgaz” (1586), de El Greco, es una obra de gran expresividad y fervor religioso.
            Ya por la tarde emprendimos el camino de regreso a casa, llegando a Xátiva antes de anochecer.
            Sin duda alguna, ha sido un viaje excelente en todos los aspectos, cultural y religioso, que nos ha llenado plenamente y una experiencia muy agradable.


            Javier Borrás
 

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