Ricardo Plá Espí,
sacerdote mártir 1936

UNA VIDA EJEMPLAR

 

Arturo Climent Bonafé

Abad de Xàtiva

9

EN ROMA

 

DE VALENCIA A ROMA

Tres años permanecerá en la Ciudad Eterna sin ir para nada a su pueblo, sin ver a los suyos. Aquello templará enormemente el carácter del joven Ricardo. Escribe a sus padres, pero a consecuencia de la Guerra Mundial, las cartas llegan en pésimo estado, casi todas a trozos y apenas si se pueden leer. Va conociendo Roma y todos sabemos que Roma es Roma, es decir, el culmen de todo. Ricardo aprovechará al máximo su estancia en Roma para estirar todo lo posible su persona y profundizar en las ciencias eclesiásticas. Sacará jugo abundante de su cerebro, llenará las estanterías de su voluntad y se hará un hombre, todo un cristiano, porque Ricardo lo quiere ser todo. En filosofía saca punta, profundiza, bucea en el saber y va a por el doctorado, que lo consigue el 11 de julio de l9l8 con una brillante calificación, Cum laude, eso no es cualquier cosa en la Gregoriana. Ricardo ha ido a Roma a estudiar y lo ha demostrado: Doctor en Filosofía. Le firma el libro de calificación el Rector de la Universidad, el Padre José Filograsfi.

Podemos imaginar lo que supone para Ricardo venir a Agullent y regalar a sus padres el Doctorado en Filosofía. Tiene 20 años. ¡Bien aprovechados!

A su vuelta de Roma se organiza una buena fiesta en su casa, toda la familia –numerosísima– acude a saludar a Ricardo; sus padres y Consuelo están muy contentos de tenerle consigo. Han sido tres años, que parecen diez, se han hecho muy largos; ahora bien, todos piensan que han valido la pena. Da gusto hablar con Ricardo, conserva la sencillez de siempre; su bondad ha crecido y la sonrisa es su característica. Su padre lo dice en la plaza de Agullent, y su madre lo comenta con las vecinas y amigas: - “Mi Ricardo ha venido de Roma hecho un hombre”.

A don Enrique Reig lo han hecho Obispo de Barcelona. Ahora está en la ermita de Agullent de vacaciones y, por supuesto, hablarán detenidamente los dos. 

Los alumnos del Colegio de Santo Tomás de Valencia piden a Ricardo que no vuelva a Roma y se quede con ellos en el Colegio. Este Colegio fundado por el Santo Arzobispo de Valencia, era uno de los mejores centros de formación eclesiástica, allí estuvo también don Enrique Reig, siendo colegial. Pero Ricardo está muy contento del Colegio Español y también de la Universidad Gregoriana, y no piensa dejarlo, quiere, además, obtener grados en otros estudios eclesiásticos.

 

 

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