Ricardo Plá Espí,
sacerdote mártir 1936

UNA VIDA EJEMPLAR

 

Arturo Climent Bonafé

Abad de Xàtiva

4

RICARDO QUIERE SER CURA

 

Consuelo, la hermana de don Ricardo, me decía muchas veces: - “Mi Ricardo ha sido siempre más bueno que el pan. Yo siempre le tuve envidia por su bondad y mansedumbre”.

Todos los años en la Parroquia de Agullent se celebraba un solemne Triduo de Fin de Año. Venía a predicar un sacerdote de fuera. En l906 predica el jesuita Padre Juan Solá, que muy pronto se fijó en el monaguillo, porque Ricardo tenía muy buena voz, cantaba muy bien, –su hermana afirmaba que tenía voz de serafín– y además era fervoroso en la oración. Son esas cosas que llaman la atención en un chaval. Aquel hombre descubre el corazón de Ricardet y habla con el señor cura y con los padres del niño para que cuanto antes reciba la primera comunión. Estaba más que preparado y ya no se le podía privar de ese admirable regalo de Dios. Sin más, en ese Triduo, Ricardo hará su Primera Comunión. Era el 1 de enero 1907. ¡Buena lección para las primeras comuniones de nuestros días!

En el marco del mismo Triduo, pero algunos años después, el mismo don Ricardo, predicando, contará su experiencia del día más feliz de su vida: - Mi corazón palpita con inusitado ritmo, debido al calor de las evocaciones que se agolpan en mi mente acerca de lo que acaecía en mis años infantiles, en días como estos, últimos del año. Singularmente cuando me detengo a recordar aquellos, que con los de mi primera misa, marcan los días más felices de mi existencia, aquellos conviene a saber, que sirvieron de marco a mi primera comunión, recibida al declinar l906, cuando apenas contaba 8 abriles, como suele decirse, y hacía poco que el gran Pontífice de la Eucaristía Pío X, permitía que los niños se acercaran a recibir el Pan de los ángeles, ese Pan angelical, de que hablaba el motete que interpretaba el coro, en edad tan tierna y llena de inocencia y candor. Lo recuerdo cual si fuera hoy mismo: vestía yo entonces la sotana roja y el blanco sobrepelliz de los monaguillos, y con otros dos compañeros más de oficio monacil, recibía por vez primera a Cristo Sacramentado, al terminar este Triduo de Fin de Año, que tan fecundo fue siempre en frutos de piedad y cristiana vida para el pueblo de Agullent ”. 

 

La biografía completa de Ricardo Plá está en el libro: Ricardo Plá Espí, trabajador del Evangelio y Mártir de Cristo. En la librería lo pueden adquirir. (PVP 9 )

 

 

 

Anterior

Siguiente

Subir