Ricardo
Plá Espí,
sacerdote mártir 1936
UNA VIDA EJEMPLAR
Arturo Climent Bonafé
Abad de Xàtiva
7
RICARDO ES YA SEMINARISTA
2º parte
|
En octubre ya está en el Colegio de San José. Es el más pequeño del curso. Ricardo quiere tomar muy en serio las palabras de don Enrique Reig y de su madre. Por eso ha de comenzar a trabajar desde el primer día. Así que, manos a la obra. El alma de Ricardo se va forjando, se estira, de allí ha de salir todo un hombre, todo un cristiano; Ricardo no quiere ser del montón. Aprovechará las clases de latín y de geografía, de religión y de matemáticas porque se ha comprometido consigo mismo a sacar sobresalientes y eso, no se regala; además, recuerda que alguien le había dado un consejo clave “gánatelo todo con tus puños”. El espíritu religioso en aquel colegio se cuidaba muchísimo, no olvidemos que su finalidad era fomentar las vocaciones y cuidarlas con esmero. Y eso ocurre con Ricardo. Mira, observa, saborea, ensancha sus horizontes y Dios va creciendo en su corazón. La espiritualidad de Ricardo es original, dulce, ardiente, humilde y va creciendo; para él eso es muy importante. Le gusta rezar, saca tiempo para estar en la capilla, abre su interior al director espiritual que le ayuda a templar el espíritu y a ganar confianza con el Señor Aquello va quedando perfecto, en su punto justo. El seminarista se va haciendo con los años. Han transcurrido ya los cuatro cursos de Latín. El tiempo ha pasado entre el hogar familiar, los superiores y, por supuesto, con su amigo don Enrique. Ricardo crece y su vocación se consolida. A medida que pasan los años aumenta su ilusión de ser sacerdote, todavía está lejos, pero ya vive sólo para su vocación. Quiere ser un buen cura y para eso no escatima trabajo, esfuerzo, lucha, ascesis, todo lo posible para ser y para desarrollarse perfectamente. Y lo va consiguiendo. Dios está con él, lo cuida y lo mima. Un segundo eslabón. Es más serio que el anterior. El Seminario Diocesano ha convocado becas para alumnos de Filosofía y Teología. Son 22 los que se presentan a la oposición. Ricardo consigue una de ellas y empieza el estudio de la Filosofia en el nuevo Centro. Su inteligencia encuentra buen campo para cultivarse, le encanta la filosofía, estudia con esmero, con ganas, tritura los libros y los va metiendo en su cabeza, su personalidad se va forjando a la carrera. Por su carácter bondadoso y humilde se gana a todos, superiores, alumnos y profesores. Es un encanto de joven con quien da gusto estar; ser su amigo es una gozada, una delicia.
|
![]() |