Hoja Parroquial Nº543 - Yo soy la resurrección y la vida. Iglesia Colegial Basílica de Santa María de Xàtiva - Sexto aniversario de la erección de la colegiata.

† Evangelio según san Juan 11, 1-45

 En aquel tiempo, las hermanas mandaron recado a Jesús, diciendo:

—«Señor, tu amigo está enfermo.»

 Jesús, al oírlo, dijo: —«Esta enfermedad no acabará en la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.»

 Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando se enteró de que estaba enfermo, se quedó todavía dos días en donde estaba. Sólo entonces dice a sus discípulos: —«Vamos otra vez a Judea.»

 Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Betania distaba poco de Jerusalén: unos tres kilómetros; y muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María, para darles el pésame por su hermano. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa.

 Y dijo Marta a Jesús: —«Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.»

 Jesús le dijo: —«Tu hermano resucitará.»

 Marta respondió: «Sé que resucitará en la resurrección del último día.»

 Jesús le dice: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?» Ella le contestó: —«Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.»

 Jesús, viéndola llorar a ella y viendo llorar a los judíos que la acompañaban, sollozó y, muy conmovido, preguntó: —«¿Dónde lo habéis enterrado?»

 Le contestaron: «Señor, ven a verlo.»

 Jesús se echó a llorar. Los judíos comentaban: —«¡Cómo lo quería!»

 Pero algunos dijeron: —«Y uno que le ha abierto los ojos a un ciego, ¿no podía haber impedido que muriera éste?»

 Jesús, sollozando de nuevo, llega al sepulcro. Era una cavidad cubierta Dice Jesús: —«Quitad la losa.»

 Marta, la hermana del muerto, le dice: «Señor, ya huele mal, porque lleva cuatro días.» Jesús le dice: —«¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?»

     (Pulse en la imagen o aquí para ver la versión online de la hoja parroquial)