El Abad

La sociedad que queremosCada día asistimos a fenómenos desagradables que ocurren en nuestra sociedad y que van creando un clima de agresividad, delincuencia y muy mal estar. Ese movimiento, si hay que llamarlo así, mina la convivencia humana.

¿Dónde está la raíz de todo esto?

Hay que buscarla en primer lugar en la educación. Que a nadie le sepa mal, pero esa es la realidad.

Partimos de la familia. Los padres son los primeros y principales educadores de sus hijos. Se consienten demasiadas posturas que no son buenas y las pasan como normales. Yo sé de padres que justifican todo lo hacen sus hijos, aunque esté mal hecho. Falta ejercer la autoridad con cariño y comprensión, pero autoridad. También veo cómo muchos padres sufren cuando ven que sus hijos no responden a la educación recibida y eso también es verdad.

Los padres deben predicar con el ejemplo. En la familia sobran gritos, faltas de respeto entre los cónyuges y hacen falta signos de amor, de perdón, de escucha y que los vean los hijos.

¿Saben los padres lo que sus hijos ven por internet? ¿Saben los padres lo que sus hijos tienen grabado en sus móviles y para qué lo utilizan? ¿Saben los padres lo que piensan y cómo actúan los amigos y amigas de sus hijos? No se trata de fisgonear, se trata de saber lo que hacen y cómo actúan. No se pueden ni deben desentenderse los padres de su responsabilidad. Los hijos son lo mejor de cada familia y hay que cuidarlo con esmero, con preocupación y con inquietud.

Los medios de comunicación pueden hacer un gran bien, pero también un gran mal. Y eso hay que tenerlo en cuenta.

Bienvenidos a la página web de la Insigne Iglesia Colegial Basílica de Santa María de Xàtiva, en la que hallarán información tanto de la historia y del patrimonio cultural que atesora esta multisecular institución, como de los servicios que ofrece a fieles y visitantes.

Benvinguts a la pàgina web de l'Insigne Església Col·legial Basílica de Santa Maria de Xàtiva, en la que trobaran información de la història i els bens culturals que atresora, però també dels serveis que ofereix a fidels i visitants.

 

fuente: blog.xativaturismo.com (Copyright: Excmo. Ayuntamiento de Xàtiva)

 

 ¡NOVEDAD!

La Colegiata tiene programados diversos actos de índole cultural para las próximas semanas:

- El próximo día 25 de este mes de noviembre (20'00 h.) tendrá lugar, D. m., la inauguración de un nuevo espacio en el Museo de la institución. Se trata de dos salas dedicadas íntegramente al arte de la cerámica.

Fotografía: Mercedes González

 

                                        ¡Les esperamos!

 

Asimismo, en diciembre saldrán publicadas las actas de las Jornadas sobre el Patrimonio Cultural, celebradas en noviembre del pasado año 2016.

 

 

El Abad

Después de las fiestas de Navidad entramos en el tiempo ordinario que nos llevará hasta la Cuaresma, este año comienza el 9 de marzo.

La lectura del Evangelio dominical nos irá presentando los inicios de la vida pública de Jesús. Ya contemplamos el domingo pasado su Bautismo en el Jordán y hoy el testimonio que Juan Bautista da del mismo Jesús.

Jesús es el profeta esperado, el gran profeta que predica el Reino de Dios, el Evangelio, las Bienaventuranzas, el mensaje de salvación para todos nosotros.

Estas lecturas me llevan a refl exionar sobre nuestros compromisos bautismales. Por el Bautismo somos ungidos, sellados, enviados, o sea, somos constituidos profetas en pleno siglo xxi.

Qué difícil es ser profeta, y serlo auténtico y fi el; y sin embargo, todos los bautizados estamos llamados a serlo, al estilo de Jesús.

Así lo señala el Concilio Vaticano II, en su Constitución dogmática Lumen Gentium sobre la Iglesia, en su número 12: "El pueblo Santo de Dios participa también del don profético de Cristo, difundiendo su vivo testimonio sobre todo por la vida de fe y de caridad."

Y ¿qué signifi ca este "don profético", ese "ser profeta"? Etimológicamente, profeta signifi ca "el que habla por otro o en nombre de otro; acaso mejor, el que grita o anuncia". Por lo tanto, profeta, en la perspectiva cristiana, es el que habla o anuncia en el nombre de Cristo, en el nombre de Dios, con un fin específico, como lo señala san Pablo en la primera carta a los Corintios: "El profeta habla a todos para edifi cación, exhortación y consuelo" (1 Cor, 14, 3); y lo ha de hacer siempre bajo el impulso del Espíritu Santo, con tal fuerza y persuasión, que los creyentes puedan percibir el soplo del mismo Espíritu y se sientan saludablemente conmovidos.

Y para lograrlo habrá de anunciar la Buena Nueva, la verdad del Evangelio, y por consiguiente, denunciar todo lo que se oponga, obstaculice y amenace esa Buena Nueva de Jesús.

Esa misión profética ha de desarrollarse en todos los ámbitos de la vida. Lo hemos hablado muchas veces pero es importante recordarlo una vez más: En la familia, los padres deberán ser profetas auténticos para sus hijos, enseñándoles la doctrina de Jesús, y, con su testimonio y su palabra, cómo ser discípulos de Él, cómo comportarse como tales, en todos los aspectos de su vida.

Han de alertarlos de los peligros de su vida, especialmente en la dimensión espiritual, ayudándolos a descubrirlos y a atajarlos de frente. Este papel de padres cristianos no lo pueden delegar en nadie. De ahí la importancia de estar muy bien formados. ¿Tenemos padres profetas entre nosotros?, ¿padres que no tengan miedo de decir las cosas claras a sus hijos? En la escuela, en los institutos, en las universidades, los profesores han

de ser profetas para sus alumnos, enseñándoles siempre apoyados en la verdad, inculcando en ellos los valores auténticos y trascendentes, y denunciando todo lo que sea manipulación, mentira, trampa. ¿Tenemos maestros, profesores, catedráticos cristianos que asuman esta responsabilidad? ¿Qué hacemos cuando vemos profesores que ridiculizan la Navidad, los valores católicos, las tradiciones cristianas y enseñan a nuestros niños y jóvenes teorías extrañas contrarias al sentir de los padres? En los ámbitos social, cultural y político, los líderes han de ser ante todo
profetas al estilo de Jesucristo, buscando siempre con su actuar, contribuir al bien común, siempre iluminados con la verdad, y con su palabra y ejemplo, luchar siempre por la justicia, la solidaridad y la superación de la persona humana. Y vienen las preguntas: ¿Tenemos políticos católicos de verdad?, ¿en qué dirección apuntan las decisiones del gobierno actual en España?, ¿respetan los valores morales, la vida, las costumbres cristianas en las que se apoya nuestra historia, nuestra forma de ser desde siempre?

De ahí que en este ámbito social, los católicos a la hora de votar deben pensar muy bien a quién o a quiénes apoyar. El Evangelio nos lo indica con mucha claridad y por ahí debemos caminar con valentía y con decisión. Hablaremos de esto en el momento oportuno.

Ciertamente, como ven, insisto, es difícil ser profeta, tanto por lo que significa en sí misma esa misión, como por el hecho de que siempre habrá rechazo, persecución y hasta violencia.

Sin embargo, recordemos siempre que si hemos sido ungidos al igual que Jesús, como lo proclamara también en la misma sinagoga con el Espíritu Santo, podremos cumplir, con grandes frutos, esa sublime misión que Jesús mismo ha querido compartir con nosotros, como un gran regalo de su amor.

Nuestra Iglesia Colegial se encuentra en estado de misión. Durante este Triduo de Años de preparación al año 2013, es responsabilidad y deber de todos nosotros participar y colaborar en ella, para que ésta alcance sus objetivos: revitalizar nuestra vida cristiana y nuestro compromiso en medio del mundo. No me cansaré de invitar a este Triduo de Años de Nueva Evangelización.