ROPERO SOLIDARIO

 

El nuevo ropero solidario es el fruto de varios estudios realizados por Cáritas Diocesana de cara a mejorar los roperos ya existentes en cada parroquia, y que en Cáritas La Seu ya se esté llevando a cabo bajo las directrices de Diocesana.

 

Uno de los objetivos de los nuevos roperos es que las personas beneficiarias que llegan a este programa, derivados de Acogida, puedan ayudarse a sí mismas, ya que al pagar por las prendas un precio simbólico aprenden a valorar la ropa y a sí mismas.

 

Pagando este precio también se consigue que las personas beneficiarias sean conscientes de que las adquieren de una forma más digna, además se evita que algunos beneficiarios usen la ropa como si fuera de usar  y tirar, porque al costar esfuerzo económico se valora más lo que se tiene.

 

En el ropero solidario se sigue un proceso de selección, lavado y planchado de la ropa, que llega a Cáritas La Seu a través de gente que la dona altruistamente. En el primer proceso de selección se separa la ropa buena de la que no está decente, con esta última se almacena y se entrega para reciclar. La buena se plancha, se clasifica y se empaqueta.

 

Este nuevo servicio supone para Cáritas La Seu un gasto mayor que el anterior, puesto que se cobra un precio simbólico que no cubre los gastos de transformación de la ropa, además de la fuerte inversión que se ha hecho adquiriendo lavadora, plancha, secadora... y diversos materiales para cumplir este objetivo.

 

El ropero tiene un cierto paralelismo con los programas que ya se han estado llevando a cabo en varias parroquias, el Economato. Cáritas La Seu lleva con este programa desde que empezó su andadura en los locales de la calle Ardiaca nº 2 a mediados de la década de los noventa y todavía hoy en los nuevos locales, de una forma más organizada, se sigue llevando a cabo esta labor que comparte objetivos con el ropero solidario.

 

El objetivo principal del nuevo formato del ropero es conseguir dignificar la vida de las personas que no tienen satisfechas las necesidades y no poseen el nivel de calidad de vida suficiente.

 

La solidaridad no consiste en dar sino en crear acciones para que la misma persona se pueda ayudar a sí misma, se trata de no dar un pez sino enseñar a pescar.