Aprovechando este anuncio me gustaría hacer un poco de historia. Nuestra Iglesia goza de unas raíces profundas, ya en mi libro Papeles de Historia quise exponer el relato histórico de la Iglesia setabense desde su fundación hasta nales del siglo . Permítanme recordar algunos fragmentos que considero importantes para este momento que vivimos.

En los primeros siglos gozamos del privilegio de tener catedral y obispo propio, cuya sede era la catedral visigótica de Sant Feliu de la antigua diócesis de Saetabis. Nuestros obispos recibían el nombre de Setabitanus.

El primer obispo documentado gura en el III Concilio de Toledo y era ya mayor en ese momento, ya que rma las actas conciliares en el número séptimo sobre sesenta y dos, lo cual demuestra que regía su Sede desde hacía mucho tiempo. Entonces, si este Concilio se celebró en el año 589, el Obispo Mutto era ya Obispo de Saetabis mucho antes del 580, por lo cual partimos ya de esta fecha: siglo. Los Concilios de Toledo eran reuniones episcopales, unas nacionales y otras provinciales. Se conservan las actas de más de treinta Concilios desde nes del siglo hasta nales de la siguiente centuria. Más de la mitad de estas Asambleas se celebraron en Toledo, ciudad de singular importancia durante la época visigótica, ya que era corte y capital del reino. Toledo tuvo extraordinarios obispos. En este período de tiempo se encuadra nuestra sede episcopal de Xàtiva. Con motivo de la gran exposición La Llum de les Imatges Lux Mundi Xàtiva 2007, en la iglesia de Sant Feliu se ha expuesto uno de los facsímiles que contiene las actas de los Concilios de Toledo: el códice Albeldense conservado en el archivo de El Escorial. Estos datos indican la antigüedad de la Sede episcopal.

Con anterioridad, en el 549, asiste al Concilio de Valencia un tal Setabius o Setabinus, nombre que según el Beato Gonzalo Viñes podría hacer referencia a un obispo de Saetabis. No volvemos a encontrar ningún obispo de esta sede hasta el año 633, coincidiendo con el IV Concilio de Toledo, en que aparece Florentius, nombre que vuelve a consignarse en el 636. No asistirá ningún obispo de Saetabis a los siguientes concilios hasta que en el VIII Concilio de Toledo, año 653, asiste el obispo Atanasio, el mismo que consagró el Ara; el obispo Atanasio asistirá a otros concilios, IX en el 655, X en el 656 y XI en el año 675. Su ancianidad en este último concilio le hace rmar las actas el primero después del Metropolitano de Toledo. Con posterioridad, los Concilios de Toledo citan otros tres prelados setabitanos: Isidoro I (681), Arturius (683) e Isidoro II (688-693). Como testimonio de la vida de estas primeras comunidades cristianas y sede del obispo setabitano queda en Xàtiva un ejemplo de basílica doméstica: Sant Feliu.

A finales del siglo y primeros del , con unas condiciones políticas más seguras para el culto, debió sustituir esta sala mayor, como ámbito de las reuniones litúrgicas, a las casas privadas. A juicio de algunos arqueólogos, estas basílicas hispanas tenían un ábside anqueado de pastoforios,
cerrados en el exterior por un muro recto. Sobre esta primera basílica cristiana, señala E. Llobregat, siguiendo las excavaciones realizadas, la presencia bajo el actual pavimento de Ara del obispo Atanasio. Año 653 restos de un edificio rectangular con cuatro pilastras adosadas a la parte interna de los ángulos, que ya Pascual y Beltrán identi có con la basílica de Saetabis. Sin embargo, algunos de estos restos que habían sido encontrados en unas excavaciones emprendidas por el Abad don José Plá y descritos por Sanchis Sivera no pertenecían a la antigua basílica, según atestigua el Beato Gonzalo Viñes que era también arqueólogo.

El Beato Gonzalo Viñes sí señala como testimonio de esta primera comunidad dos importantes restos arqueológicos, conservados todavía hoy en el Museo de l’Almodí: una cruz con Agnus Dei y el Ara del obispo Atanasio.

Cruz de piedraEl primero se trata de “Una cruz de piedra, labrada por ambas caras, de brazos desnudos, terminados en forma trebolada, y con un medallón en el centro, donde campea, en bajo relieve el Agnus Dei, finamente ejecutado. Aunque nos falta el brazo central Cruz con el Agnus Dei. Antigua catedral visigótica. Siglo VI inferior, es de suponer sirvió como remate del imafronte o de la espadaña de la basílica del siglo ”. El Agnus Dei es una representación alegórica de Jesucristo, especialmente usada en la iconografía paleo-cristiana y románica, inspirada en las descripciones del Apocalipsis. Ya a principios del siglo Villanueva se re ere a esta pieza en su Viaje literario a las iglesias de España.

Ara del obispo atanasioCon respecto al Ara, será el mismo Beato Gonzalo, cronista de la ciudad, mártir y declarado Beato por la Iglesia en 2001, quien en 1918, en una nueva excavación, encuentra bajo el altar de la iglesia, un testimonio fundamental: la llamada Ara de Atanasio, un pedestal romano reutilizado como altar cristiano, con una inscripción alusiva a la consagración del altar de la basílica por el obispo Atanasio en el siglo . Él mismo describe el hallazgo en su obra La Patrona de Játiva.

El monumento, sin embargo, que interesa más que todos los que hoy tenemos, es el hallado por mi en junio de 1918. Consiste en un pedestal romano, de buixcarró, que sustentó primeramente una estatua con una inscripción dedicatoria en el frente, la cual desconocemos por haberse destruido cuando se quiso utilizar como ara cristiana, labrando entonces la cavidad superior, para las reliquias de los mártires, y la inscripción grabada en la cara opuesta a la que ocupó la pagana.

Veamos qué pone en la inscripción; se trata de una inscripción conmemorativa: + In n (omine). D (omi) n (i). Athanasius. Ep(is) c (opu)s. Septi/mo anno sacratio/nis suae.erexit/ hoc.alta/re. Amen. (+ En el nombre del Señor. Atanasio, obispo, en el séptimo año de su consagración, erigió este altar. Amén). Sabemos que el obispo Atanasio ocupó la sede entre los años 653 y 675, por lo que aproximadamente esta inscripción cristiana sería del 660. Por ello muy bien podemos a rmar que se trata de un monumento importantísimo que data la presencia del Cristianismo y de la Sede Episcopal en Saetabis.

Durante el Año Jubilar 2000 los dos monumentos de piedra estuvieron expuestos en el Altar mayor de la Colegiata de santa María e incluso celebré con inmensa emoción la Misa sobre esa misma Ara en la esta de sant Feliu, patrono de la ciudad y titular de la antigua basílica visigótica, para la cual se consagró este Ara el día 1 de agosto.

¿Cuándo desapareció el Obispodo de Xàtiva? Lo desconocemos, ni gura en ningún estudio publicado. ¿Podría haber permanecido, incluso después de la invasión musulmana y entonces se prolongaría hasta el siglo ? No existe documentación. Sí tenemos noticias de mozárabes setabenses que tenían su culto en la catedral de San Félix, como a rman los historiadores Sanchis Sivera y Chabás. Sabemos que los musulmanes persiguieron a los cristianos de Xàtiva e incluso les cobraban impuestos para que pudieran asistir al culto cristiano. Con toda seguridad se podría a rmar que en Sant Feliu se celebraba la liturgia hispana mozárabe.

Así las cosas en la esta de Pentecostés del año 1244 el rey Jaime I, reconquista Xàtiva y manda consagrar la mezquita convirtiéndola en iglesia y dedicándola a santa María o sea a la Asunción de la Virgen María, como había hecho con la catedral de Valencia. En el Archivo colegial consta esta fecha como la de fundación de la parroquia de Santa María.

En el año 1413 el Papa Benedicto XIII crea Colegiata a esa Iglesia Mayor de Santa María con bula especial que envía a Xàtiva. Con enorme orgullo podemos mostrar esa misma bula por medio de la cual crea quince canónigos, el Deán, Sacristán y Chantre, entre otros cargos, como ya queda dicho anteriormente. El primer Deán de la Colegiata se llama Pere Frígola.

De todo esto ahora se cumplen 600 años.