Los textos están extraídos de la Guía de la Seu, cuyo autor es D. Arturo Climent Bonafé

Retablo de Sta.Ana o de Calixto III
S.XV • Pere Reixach

 

El cardenal Alfonso de Borja, más tarde Calixto III, encargó a Pere Reixach en 1452 un retablo para la capilla de Santa Ana; hoy se conservan pocas tablas de este retablo, en 1924 se recompuso lo que ahora podemos ver. Restos de esta capilla se conservan desde la guerra civil en el Museo Municipal.

 

 

En el centro Santa Ana, patrona de los Borja, sentada, seria, a sus brazos la Virgen María, su hija, jovencita y que a la vez muestra a Jesús; es un conjunto, abuela, madre, hijo, encierra un hermoso mensaje maternal y enseña como el Hijo de Dios, hecho hombre, nace de una familia concreta de Nazaret y en esta tabla aparecen por línea materna todos; san Joaquín contempla la escena y el ángel Gabriel, el enviado por Dios. Según el apócrifo Protoevangelio de Santiago y la Tradición, San Joaquín y Santa Ana fueron los padres de la Virgen María; en el siglo IV ya se veneraban como tales, su fiesta se celebra el 26 de julio. En Jerusalén muy cerca de la explanada del Templo existe una preciosa iglesia dedicada a Santa Ana.

En la tabla de la izquierda, San Agustín, vestido de pontifical, capa pluvial, mitra y báculo que le dan majestuosidad; en sus manos la Iglesia y en sus rodillas, el libro clave del santo convertido, «las Confesiones»; su madre, Santa Mónica, arrodillada, mira a su hijo complacida, le ve convertido ya en cristiano, sacerdote y obispo. Mónica pidió a Dios la conversión de Agustín con lágrimas y plegarias y realmente lo consiguió; Agustín significa «hijo de las lágrimas de su madre».

 

La tabla de la derecha, presenta al obispo de Toledo, San Ildefonso, gran defensor de la virginidad de María, onomástica del donante, también vestido con ornamentos pontificales; junto a él figura el donante siendo todavía cardenal.

En la parte superior izquierda, Reixach ha querido colocar la Imposición de la casulla por parte de la Virgen a San Ildefonso, es el premio del cielo a la defensa del santo obispo respecto a la Santísima Virgen.

En la parte superior derecha, el bautismo de San Agustín. San Ambrosio, obispo de Milán es quien administra el sacramento, Santa Mónica, en actitud orante y agradecida, vive este momento privilegiado. El escudo de los Borja corona el actual retablo.

En la predela podemos ver a San Pedro, primer papa de la Iglesia, un panel vacío y al otro lado podrían ser San Gregorio y otro papa santo de la devoción del papa Borja.

Este retablo se dijo siempre que era de Jacomart (1411-1461), era el pintor del rey Alfonso el Magnánimo. Sin embargo se han encontrado en Roma varios albaranes pagados al pintor Pere Reixach por Alfonso de Borja por un retablo de Santa Ana para la capilla de Xàtiva. Sin duda alguna Pere Reixach abrió su alma y dejó plasmar sensibilidad y fe sobre estas tablas mostrando su talante de pintor y de artista lleno encanto, buen estilo y religiosidad.