Adela Soldevila y Manuel Casesnoves

 Siervos de Dios Manuel Casesnoves y Adela Soldevila

 Padres de familia

 Arturo Climent Bonafé

Abad de Xàtiva y vice postulador de la causa de canonización

Fama de santidad

68.- Los testimonios que me llegan cada día son los que hablan y muestran que aquel matrimonio formado por don Manuel y doña Adela era extraordinario y que Dios estaba con él y ellos dos estaban con Dios con quien contaban para todo.

69.- Para todo contaban con Dios. Siempre estuvo presente en sus vidas. Su oración era contacto con el Sagrado Corazón de Jesús y la Mare de Déu de la Seu. Qué bien podemos decir que aquella familia era
una verdadera “Iglesia doméstica”.

70.-Nunca alardearon de sus obras de caridad, eran silenciosas. Sin embargo don Manuel sabía muy bien lo que hacía con los más pobres, ¡él y Dios!. Al leer el Evangelio don Manuel quería aplicarlo a su vida, lo rezaba y pedía:”Señor, hazme instrumento de tu amor. Que las necesidades de los demás sean mi objetivo, que pueda ayudarles a vivir. Ayúdame para que yo ayude”. El Señor Jesús estuvo siempre en el corazón de este matrimonio, pues, Adela pensaba lo mismo que su marido respecto a la caridad como supremo don de Cristo.

 

71.- En el secano de Bisquert, el matrimonio reunía a los hijos y a otros niños amigos y a cuantos querían de la zona; la Sierva de Dios, Adela, les enseñaba a rezar y rezaba con ellos, incluso les enseñaba cantos piadosos. Ante un cuadro del Sagrado Corazón de Jesús rezaba la “Estación del Santísimo”. Después venía la merienda y el juego. De esa manera enseñaba a los niños a rezar. La transmisión de la fe es muy importante y el campo de cultivo es la familia. Desde el seno familiar los niños deben aprender a rezar, a invocar el nombre de Dios, a familiarizarse con el trato amoroso con el Señor. La Beata Madre Teresa decía:”Enseñad a rezar a vuestros hijos y rezad con ellos”. Y eso es lo que los Siervos de Dios Manuel y Adela practicaban cada día, enseñaban con el ejemplo, que siempre era claro, fino y eficaz. Predicaban con la palabra respaldada con el ejemplo. En esa familia no existía la hipocresía sino que eran coherentes y vivían la fe con autenticidad y transparencia. Y eso se nota siempre, entonces y ahora.

72.- Uno de los aspectos que yo he descubierto estudiando a este matrimonio e intentando entrar a fondo en su corazón es que no había separación entre el hombre y mujer que rezaba y el hombre y mujer que practicaban el Evangelio. Eran los mismos que rezaban y los mismos que practicaban las bienaventuranzas, había plena sintonía entre ambas acciones. Y eso es precioso. Rezar era normal y vivir el Evangelio en la familia, en la cocina, en la farmacia, entre los enfermos, era también normal. Pero Dios estaba presente. Eso también era normal.

73.- La oración era para ellos, unirse íntimamente a Dios, estar con Dios. Adela inventaba oraciones en presencia de Jesucristo Eucaristía. Y cantaba ante el Señor. Tanto Manuel como Adela tenían sus propias devociones y prácticas de piedad: el Ángelus, la Visita al Santísimo, el santo Rosario, el Vía Crucis, etc. Nunca rezaban de rutina, sino siempre con fervor y mucha devoción. La distracción no cabía en esos momentos. ¡Qué ejemplo tan bello!

74.- Por las noches, después de cenar, la familia entera, pequeños y mayores, también los caseros, formando corro, rezaban el Rosario. Un pequeño rezaba la letanía de la Virgen. Esta costumbre se ha perdido por completo, en muchas familias. Puede ser que alguna familia continúe la práctica de rezar el rosario, pero ya no todos juntos. Sin embargo la Iglesia aconseja esta preciosa costumbre de rezar todos los miembros de la familia en algún momento del día. Deberíamos todos tomarlo más en serio y ofrecer la oportunidad a las nuevas generaciones. No olvidemos aquello que se predicaba:”La familia que reza unida, permanece unida”.

75.- Las personas mayores a quienes pregunto sobre la vida y virtudes de los Siervos de Dios no paran de contarme hechos preciosos que manifiestan la calidad de vida cristiana que reinaba en sus corazones. Yo en mi oración pienso en todas estas declaraciones y concluyo que sin el amor sincero al Señor, no se puede llevar una vida tan llena de caridad hacia el prójimo, es imposible. El amor a Dios, el amor sincero, indiviso, vivo, es lo que realmente lleva a amar al prójimo, se llame como se llame. Y esa actitud la veo en la vida de los Siervos de Dios. Mire donde mire, veo a unos “santos” que ponen en práctica el Mandamiento Nuevo de Jesús, el Mandamiento del Amor. Manuel y Adela amaron a los demás como Dios les amaba a ellos. Las obras lo muestran sin lugar a dudas.

76.- Me alegra mucho que me cuenten ejemplos y anécdotas que me ayuden a conocer mejor a este Matrimonio y poder darlo a conocer con la intención de hacer un gran bien a los fieles y de esa manera les recen para que por su intercesión recibir gracias y favores. Debemos rezar mucho al Espíritu Santo para que el proceso de canonización sigua el camino correcto y un día, no lejano, la Iglesia nos proponga a Manuel Casesnoves y Adela Soldevila como modelos de vida cristiana vivida en el matrimonio formando una familia numerosa. Con palabras del papa Francisco: “Testimonios como este matrimonio construyen la Iglesia”.

77.- El Siervo de Dios Manuel Casesnoves ayudaba a muchas instituciones de caridad, siempre decía que él estaba en deuda con la Divina Providencia, pues, el Señor le daba más de lo que él aportaba para hacer el bien. La caridad del Siervo de Dios, lo digo siempre, era como afirma la Escritura,: silenciosa, eficaz, generosa y constante.

78.- Una persona que le conoció y, naturalmente ahora es muy mayor, me dice:”Don Manuel era una persona extraordinaria, fuera de lo común. En Xàtiva no existía nadie como él: por mucho que usted le alabe, se quedará corto. Don Manuel era un genio de Dios y un regalo para este pueblo, antes tenía usted que haber iniciado este Proceso para hacerle santo a él y a doña Adela, que era otro regalo de Dios para Xàtiva. Yo lloro cuando pienso en ellos y en el bien que yo y mi familia recibimos de ellos. Ahora tengo una buena ocasión para decirlo sin tapujos: les quiero mucho y les rezo más todavía. Yo no veré el final de esta historia, pero me alegra mucho que vaya adelante este Proceso de canonización”.

79.- También de la Sierva de Dios Adela, que muchos han conocido, pues murió en 1988, me han dicho: “Doña Adela era una mujer muy religiosa; tenía su forma de ser y su genio, como todos lo tenemos, pero era muy buena y nos daba a todos ejemplo de humildad, sencillez, amor a Dios y amor a los demás. Ella también tenía la caridad como norma a seguir. Ese matrimonio fue un ejemplo para todos, yo lo considero como un regalo, el rostro de Cristo entre nosotros. Ya les rezo, desde hace años, pero ahora desde que comenzó el Proceso de canonización, más”.

80.- Me entregan este testimonio de los Siervos de Dios, lo cuenta una persona que presenció el hecho. Como todos sabemos el “Día de la banderita”, muchos voluntarios salían a postular para recaudar fondos para la Cruz Roja. Alguien entró en la farmacia de don Manuel para recoger la voluntad. Cuenta esa persona que el Siervo de Dios cogió la hucha, la abrió y colocó en su interior todas las facturas que tenía de medicinas que la Cruz Roja le debía en la farmacia. Con lo cual saldaba toda aquella cuantiosa deuda. Y me dice todo convencido y satisfecho: “Así era don Manuel, ¿qué le parece, era o no santo ya en vida?”.

A tener en cuenta

Gracias recibidas por la intercesión de los siervos de Dios

Debemos rezar todos pidiendo gracias y favores. Tenemos una estampa con la oración. La pueden pedir en la sacristía y rezarla todos los días. Se la ofrezco en esta Hoja para que la puedan rezar en casa. No se cansen de rezar y pedir gracias a los siervos de Dios.

Cualquier gracia recibida por intercesión de los siervos de Dios Manuel y Adela deben comunicarla a la Colegiata.

Oración

Dios y Padre nuestro, que concediste a tus siervos Manuel y Adela anunciar las maravillas de tu amor viviendo
ardientemente su fe en el matrimonio, concédenos, por su intercesión, transmitir la fe y la caridad en nuestras familias y ser ejemplo de vida cristiana en el mundo.

Escucha nuestras súplicas y haz que pronto la Iglesia pueda contarlos entre el número de los bienaventurados.
Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén. 

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Pídase la gracia que se desea alcanzar.

Colaboración

Son muchos los gastos del Proceso de canonización. La parte actora es la Colegiata y la familia. Ambos debemos aportar los ingresos pertinentes. Por parte de la Colegiata aquellos fieles que deseen colaborar en estos gastos pueden hacerlo ingresando los donativos en la cuenta que publicamos y luego si desean recibo pedirlo al señor abad. La Congregación nos pide transparencia total: quién da el donativo y a dónde va ese dinero. Y así lo vamos a hacer con toda pulcritud. 

Tengamos presente que se trata de dos procesos distintos y los gastos siempre serán dobles. Pueden ingresar sus donativos en esta cuenta.


Cuenta BBVAESMM
CCC: 0182 - 0563 - 48 - 0201627976

Manuel Casesnoves y Adela Soldevila