Adela Soldevila y Manuel Casesnoves

 Siervos de Dios Manuel Casesnoves y Adela Soldevila

 Padres de familia

 Arturo Climent Bonafé

Abad de Xàtiva y vice postulador de la causa de canonización

Fama de santidad

81.- Quisiera que nos fijáramos en el testimonio de los Siervos de Dios durante la Persecución Religiosa que sufrió la Iglesia de España, durante la Guerra Civil de 1936-1939, también en Xàtiva. La Santa Sede estaba muy preocupada por el porvenir de la Iglesia en España y el Papa tuvo un gran interés que los católicos españoles supieran que él estaba muy unido a todos los obispos, sacerdotes y fieles de toda España.

 

82.- El Abad de Xàtiva don Francisco Ibáñez Ibáñez, a pesar del ambiente contrario  que se respiraba en Xàtiva, no frenó su actividad pastoral, es más, aumentó su trabajo apostólico; nunca tuvo miedo ni por tanto lo manifestó; tenía muy claro lo que era ser cura y su misión y se dedicó a ella sin temor y con valentía.

83.- A partir del 18 de julio la Colegiata es cerrada al culto y a primeras horas del día 27 de julio de 1936, un grupo de hombres y mujeres, bastante jóvenes, armados hasta los dientes de escopetas y herramientas del campo, fuerzan la puerta de la Seu y enfrentándose con el sacristán, se meten dentro y comienzan a destruir y a quemar, comenzando por la mano de la Mare de Déu de la Seu y luego toda la imagen. Martirio de arte.

84.- El Abad fue martirizado el 19 de agosto de 1936 y todo el Cabildo al igual que muchos párrocos de la ciudad. El 11 de marzo de 2001 san Juan Pablo II, el Grande, beatificó, dentro del gran grupo de Mártires, al abad Francisco de Paula y al canónigo Gonzalo Viñes, martirizado el 10 de diciembre de 1936, en Vallés, muy cerca de Xàtiva.

85.- Durante este tiempo tan doloroso los Siervos de Dios lo pasaron muy mal y era lógico al ser un matrimonio católico, todos lo sabían, serían perseguidos y confiscados. Don Manuel figuraba en la lista de los que había que fusilar por católico, por ir a misa los domingos. Son muchas las personas que lo testifican. Tanto Manuel como Adela conocían el martirio del Abad y de don Gonzalo. La atrocidad de destruir la Colegiata les llenó de espanto y de dolor.

86.- Los años de la Guerra fueron muy duros para la familia Casesnoves Soldevila. Aparte de que intervinieron la farmacia, a don Manuel no le dejaban acercarse a sus campos, ni, por supuesto, a percibir los frutos. Eso empeoraba la vida familiar, eran muchas bocas para alimentar.

87.- La Divina Providencia acompaña a esta familia que tanto agrada a Dios. La noche en que iban a por el Siervo de Dios, uno de sus trabajadores que se enteró, fue corriendo al Comité y les dijo a todos los que lo componían: Don Manuel hace mucho bien a los pobres y se preocupa mucho por todos sus trabajadores. Don Manuel y doña Adela son muy buenas personas y no hacen daño a nadie, todo lo contrario: siempre ayudando a los más pobres y necesitados. Lo que queréis hacer es una barbaridad y estáis cometiendo un gravísimo error.

88.- Cuenta la hija de este trabajador valiente que plantó cara a Rafael, quien mandaba en el Comité, el cual quedó sorprendido de que un trabajador fuera a defender a su amo. Reconoció la fidelidad a don Manuel y el bien que hacía el farmacéutico a los pobres. Y le dijo “estate seguro que personas como don Manuel no deben ser ejecutadas”.

89.- Este tal Rafael se comprometió a borrar de la lista de la muerte a don Manuel Casesnoves Soler. El Señor quería que Manuel se convirtiera en un “Padre de los pobres”, un “Testigo del Dios vivo” y un “Santo del siglo XX”.

90.- Gracias a esta valiente intervención no fueron a por don Manuel y pudo, de esa manera, salvarse. Durante todo este tiempo en la casa familiar se rezaba más que nunca. El Rosario todos los días, la “Estación” al Santísimo Sacramento, el Ángelus y la novena al Sagrado Corazón de Jesús. De ahí sacaban la fuerza Manuel y Adela. Ahí encontraban el alimento necesario para seguir adelante. En la oración encontraban la ayuda amiga de Dios que nunca les abandonó.

91.- Don Manuel se las arregló para que todos los domingos se celebrara la santa Misa en su casa. A los niños se les decía que “aquel señor era un amigo de papá” que venía cada domingo a verle y a visitarle. La Eucaristía estuvo presente durante los tres años de guerra civil. La calidad espiritual y cristiana de este matrimonio estaba por encima de todas las penalidades que sufrían. Contaban con Jesucristo y él correspondía.

92.- Cuenta la hija mayor, Adela, que un día hubo un registro en la casa y milagrosamente no vieron los objetos sagrados que se empleaban en la celebración de la Misa. Hubiera sido la ruina de todos. Pero Dios es grande y misericordioso. Y podemos  cantar: El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres.

93.- Terminada la Guerra Civil vino otra época de escasez, de miseria y de hambre. También en la casa de la familia Casesnoves Soldevila supieron lo que es la escasez. Eran muchos los niños que alimentar. No se puede decir que pasan hambre, pero sí era frecuente que no dispusieran de otra merienda que una naranja y un trozo de pan. Y ya podían dar gracias a Dios por el trozo de pan.

94.- Manuel Casesnoves pudo recuperar sus fincas y éstas comenzaron a dar cosechas con lo que la situación familiar fue mejorando paulatinamente. Pero tanto Manuel como Adela no vivían de espaldas a la realidad. Las cosas estaban mal y había que trabajar mucho para recuperar ilusión, alegría y comida, que todo era necesario.

95.- Y es ahora, en estos momentos difíciles cuando Manuel y Adela muestran la imagen de bondad y bien hacer de los dos. Rompieron cualquier esquema para vivir en plenitud el Evangelio de la caridad. Recuperada la farmacia, don Manuel pudo desarrollar lo que llevaba dentro: amor fraterno, caridad entregada. La farmacia se convirtió muy pronto en la “casa de todos los pobres y necesitados”. Tal y como hemos podido ver en hojas anteriores.

96.- Pero hay algo muy importante que esta familia quería realizar: curar heridas, sembrar paz y crear un ambiente religioso por todas partes. Las heridas son profundas, la Iglesia, los católicos, salen de una terrible persecución, la mayor de la historia de la Iglesia con miles y miles de mártires. Y ahora toca curar, sanar las profundas heridas que existen en la sociedad setabense. Estaba muy reciente la muerte de casi todos los sacerdotes de la ciudad, la persecución de familias católicas que no habían hecho ningún daño a nadie. Y ahora había que ayudar a olvidar y, lo que cuenta más, a perdonar. Y ahí está la misión de los Siervos de Dios. ¡Y que bien lo hicieron! Cuánto tenemos que aprender de ellos. Aquello de san Francisco: “Donde hay odio que yo ponga amor, donde hay discordia que yo ponga paz”. Por ese camino irán Manuel y Adela. Y el Señor.

A tener en cuenta

Gracias recibidas por la intercesión de los siervos de Dios

Debemos rezar todos pidiendo gracias y favores. Tenemos una estampa con la oración. La pueden pedir en la sacristía y rezarla todos los días. Se la ofrezco en esta Hoja para que la puedan rezar en casa. No se cansen de rezar y pedir gracias a los siervos de Dios.

Cualquier gracia recibida por intercesión de los siervos de Dios Manuel y Adela deben comunicarla a la Colegiata.

Oración

Dios y Padre nuestro, que concediste a tus siervos Manuel y Adela anunciar las maravillas de tu amor viviendo
ardientemente su fe en el matrimonio, concédenos, por su intercesión, transmitir la fe y la caridad en nuestras familias y ser ejemplo de vida cristiana en el mundo.

Escucha nuestras súplicas y haz que pronto la Iglesia pueda contarlos entre el número de los bienaventurados.
Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén. 

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Pídase la gracia que se desea alcanzar.

Colaboración

Son muchos los gastos del Proceso de canonización. La parte actora es la Colegiata y la familia. Ambos debemos aportar los ingresos pertinentes. Por parte de la Colegiata aquellos fieles que deseen colaborar en estos gastos pueden hacerlo ingresando los donativos en la cuenta que publicamos y luego si desean recibo pedirlo al señor abad. La Congregación nos pide transparencia total: quién da el donativo y a dónde va ese dinero. Y así lo vamos a hacer con toda pulcritud. 

Tengamos presente que se trata de dos procesos distintos y los gastos siempre serán dobles. Pueden ingresar sus donativos en esta cuenta.


Cuenta BBVAESMM
CCC: 0182 - 0563 - 48 - 0201627976

Manuel Casesnoves y Adela Soldevila