En verdad os dijo todo aquello que pidiereis en mi nombre a mi Padre, El os lo concederá
4º Domingo de Cuaresma 2010
La parábola del Hijo Pródigo es la perla del Evangelio de san Lucas. Aquí el Señor nos cuenta el drama del hombre y la gran misericordia de Dios que siempre acoge, abraza, perdona. El ejemplo nos lo da la figura del padre de la parábola.
Merece que leamos y meditemos el texto de san Lucas, aunque sepamos de memoria la historia, al ser Palabra de Dios, siempre nos proporciona luz, gracia y sobre todo refuerza la vida espiritual. Aquí no hay desperdicio de ninguna clase.
Después de leer y meditar la parábola debemos hacernos estas preguntas: nosotros, ¿de qué parte estamos?, ¿de parte del padre o del hijo mayor?, ¿cómo nos hubiéramos comportado nosotros?

