Duc in altum - Rema mar adentro
¡VEN, SEÑOR, JESÚS!
San Lucas nos cuenta en su Evangelio el Nacimiento del Niño Jesús: habla también de luz: Había unos pastores que velaban de noche, y la gloria del Señor los cercó de resplandor. La luz brilla en las tinieblas, la luz ilumina la noche de Belén.
Los pastores se llenaron de gran temor, porque esa luz era un fenómeno extraordinario, algo completamente inesperado que manifestaba la intervención de Dios. El ángel les dijo: No temáis. Dios no quiere traernos miedo, sino paz y alegría: Hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor.
Este Niño ha nacido en Belén, de David. Nace en una cueva, pues, no hay sitio para María y José en la posada. Pero aún con eso, este nacimiento es un signo grandioso, propio de la mano de Dios.
¡Ese Niño es Dios!
El Verbo se ha hecho hombre y habita entre nosotros. Es ese un gran milagro de Dios y que san Juan nos relata en el prólogo a su Evangelio.
¡Feliz y santa Navidad!
