Miércoles 17 de Agosto de 2005
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Celebramos una misa a primera hora de la mañana.

Despachamos algunos correos electrónicos que nos llegan. No podía imaginar que el teclado del ordenador francés fuera tan diferente. No me aclaro con las teclas.


Partimos hacia la Torre Eiffel en metro porque está bastante lejos aunque se vea desde donde estamos. En el metro podemos ver vehículos de diferentes clases. Hay maquinas con las típicas ruedas de acero y también otros con ruedas de caucho macizo que van por unos railes adaptados y más anchos. Se percibe la diversidad en todo París.

Nos encontramos con muchos peregrinos y españoles.


El tranvía igual nos lleva bajo tierra que nos eleva por encima de los edificios antiguos dándonos una panorámica sin igual. Dejamos el tranvía y vamos paseando hasta la Torre Eiffel. Es realmente inmenso y el espacio donde está enclavado es realmente ámplio y con muchos jardines.


¡Qué típico!
 
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