Sábado 20 de Agosto de 2005
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Llegamos a la entrada del campo de María

No hay mucho control de las personas. Así que nos vamos amontonando y dejándonos arrastrar.


El lugar asignado está también descontrolado. Es un sálvese quien pueda. Sin embargo, aunque hay personas que no deberían estar en nuestra cuadrícula, podemos hacernos un hueco.


Una vez instalado, unos seminaristas y yo nos vamos a ver donde podemos recoger la comida, la cena y el desayuno de hoy y mañana.


DEspués de comer decidimos ir a dar una vuelta para ver el ambiente.
 
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